Menu

Inicio

Albunes de Familia

Mis Apuntes

Administración

Costos

Auditoria

Sistemas

Conexiones

Reflexiones

Correo

Evaluaciones

Perfil de Facebook de Eduardo Rivera

Auditool

Valor Económico Agregado

El concepto Básico del EVA o de utilidad económica no es nuevo. Viene de Alfred Marshall, quien hace mas de cien años decía que las utilidades de una empresa no eran suficientes si no superaban su costo alternativo

El EVA o la Gerencia Basada en Valor como tal no es una fórmula, sino un sistema de la gerencia. Es preciso generar toda una nueva mentalidad dentro de la organización para que la operación del negocio se desarrolle teniendo en cuenta al accionista, es decir, la necesidad de producirle valor - riqueza - a la persona que invirtió en el negocio.

A pesar de que este concepto viene del siglo pasado, su utilización se popularizó únicamente en los años 90 gracias a los computadores y cada día es mayor el número de organizaciones que lo adoptan.

Para que el sistema funcione, las unidades o departamentos de las empresas se tienen que volver centros de inversión que venden sus servicios a las demás áreas de la empresa. Es decir, cada centro tiene que ser capaz de superar el costo del capital que está utilizando en su operación. El sistema de información de la empresa debe adaptarse para la contabilidad administrativa. Es necesario establecer precios de transferencia entre los distintos centros de inversión.

Además, las empresas pueden recurrir a una serie de estrategias para generar valor. Para Orlando Alvarez, vicepresidente financiero del Grupo Neme, algunas estrategias pasan por outsourcing, para reemplazar actividades excesivamente costosas y no rentables, como el manejo de cartera, con lo cual se libera capital para pagar pasivos. Se pueden buscar proveedores alternativos para disminuir costos o disminuir los días de inventario o manejar la tesorería mediante una fiduciaria.

Otra posibilidad es separar los activos corrientes de los activos permanentes. Por ejemplo, cuando una compañía es dueña de tierra que no utiliza para las operaciones del negocio, es aconsejable llevar esta a otra compañía mediante una escisión. Así se separa la actividad operativa de la de inversiones.

El concepto de la Gerencia Basada en Valor dista mucho de las prácticas tradicionales de la contabilidad. Ponerlo en marcha no deja de ser un proceso difícil y hasta traumático, pues en muchos casos se trata de pasar de una contabilidad de tienda a una basada en el valor. Se trata de transformar el balance contable en uno económico.

A esta dificultad se suma con frecuencia una reacción negativa por parte de la gerencia, pues al implementar el sistema se corre el riesgo de pasar de estrella a villano. De acuerdo con Tom Copeland, se necesitan aproximadamente dos años para que una cultura corporativa se adapte al cambio.

Pero para que el proceso sea exitoso, es necesario el compromiso de la gerencia o de la dirección. La falta de un apoyo claro de la dirección se traduce en la falta de convicción de los gerentes y en la falta de un sentido de necesidad de cambio radical que representa el EVA. El resultado es entonces un proceso lento, difícil y frustrante. Si se tiene el apoyo de la dirección, el segundo paso es la confianza de los gerentes de las distintas unidades, ya que son ellos quienes tienen que suministrar la información y utilizar las herramientas EVA en sus decisiones día a día.

Por otro lado, es complicado lograr que un gerente piense como un accionista. La administración y los accionistas deben ir en el mismo bus. Las gerencias deben preocuparse por la permanencia de la empresa en el tiempo, para lo cual lo importante son los flujos de capital y no las utilidades.

El EVA requiere una mentalidad de largo plazo para capturar el beneficio total de la administración por valor y para adoptar una posición neutra sobre inversiones estratégicas de capital. Los gerentes quieren ver resultados rápidos y que se les retribuya por ellos. Por este motivo, el sistema de compensación característico de EVA, basado en una remuneración variable acorde con la generación de valor, es uno de los mayores obstáculos que enfrentan las organizaciones al introducir este modelo. Sin embargo, si no se respeta esta norma, el EVA se convierte en un ejercicio de medición y no de administración.

La Gerencia Basada en Valor se tomó el mundo. El que no quiera pasar por este aro podría hacerse el Hara Kiri de una vez, pues hoy el benchmarking se hace con empresas similares en el exterior, que entienden el rigor de la competencia mundial por incrementar la eficiencia y productividad. Las empresas colombianas deben ser proactivas y no temer acabar con las inversiones que no tienen posibilidades de generar valor.

La Gerencia Basada en Valor es un método complementario, o alternativo si se quiere, a los sistemas contables y financieros que se utilizan corrientemente para evaluar el desempeño de las empresas. Los actuales métodos se concentrar en el análisis de los estados de perdidas y ganancias. La Gerencia Basada en Valor integra análisis de los flujos de caja en los balances para cambiar la generación de valor para los accionistas.

También tiene claras ventajas analíticas, es fácil de conceptualizar y tiene saludables implicaciones.

El concepto de valor (introducido por el gran economista inglés Alfred Marshall, predecesor de John Maynard Keynes) dice en pocas palabras que las ganancias contables no son suficientes para una empresa, si no son mayores que los costos de oportunidad del capital empleado. Las ganancias de valor ( o ganancias económicas) son la verdadera guía para valorar la actividad empresarial.

La idea ha sido popular en los 90 por dos razones. La primera, porque permite eliminar los problemas que los ajusten introducen a la contabilidad de las empresas y hace posible un análisis mas certero de lo que ocurre. Y la segunda, porque el desarrollo en los sistemas de computación facilita la comprensión del contenido y las implicaciones de un análisis complejo, de que otra forma sería difícil de realizar.

La generación de valor tiene, por último, una implicación muy positiva en las relaciones entre empleados y dueños de la compañía. Si se concentra la atención en generar valor, desaparecen los roces por los temores de los trabajadores a posibles reestructuraciones. Está comprobado estadísticamente que aquellas empresas con mejor generación de valor crean mas empleo y beneficios para sus empleados.

Las empresas buscan hacer un uso mas eficiente del capital y efectúan una mejor valoración del mismo. Son apreciables las ganancias que se pueden lograr por la mejor eficiencia del uso del capital de trabajo ( en cartera y los inventarios) y en los gastos del capital fijo. Son frecuentes los aumentos en las ganancias hasta de un 20%. Así mismo, las empresas aprenden a valorar mejor los recursos de que disponen. No todo lo que se gasta es valuable ni todas las oportunidades de generación de valor han sido provistas de recursos.

El uso de un método tan potente invita a la mayoría de las empresas a iniciar nuevos proyectos y a diseñar iniciativas para innovar en la reducción de costos y en la eficiencia del gasto de capital.

Por último permite a la administración de la empresa entender mejor la relación entre su desempeño y los resultados en la Bolsa de Valores. Hemos encontrado una enorme correlación entre el valor económico de las empresas, así medido, y su cotización en bolsa.